
Si hay algo que me duela, pero de siempre, ha sido tirar comida. Quizás lo lleve en el subconsciente, mis padres siempre contaban el hambre que pasaron después de la postguerra y es vergonzoso tirarla, cuando hay personas que no tienen que comer.
Bueno, a la receta, que merece la pena, por lo fácil, sencilla y bien aprovechada que está.
Tenía unos yogures...